jueves, 23 de enero de 2014

SEMANA SANTA “Los Pasos”


El Jueves Santo. Se trata de la representación de la Pasión y Muerte de Jesucristo que se lleva a cabo el Jueves Santo en un paraje conocido por el Calvario, lugar envuelto en una sobrecogedora magia donde retumban de especial forma las palabras que cada año nos relatan la que es tenida por muchos como la historia más grande jamás contada. Los orígenes de estas representaciones pasionales se pierden en la memoria colectiva de los fuensanteños, si bien no fue hasta 1976 cuando fueron rescatadas del olvido e impulsadas de nuevo con notable éxito.
Las primitivas escenificaciones se realizaron hasta el comienzo de la contienda civil de 1936-39, y se llevaban a cabo durante el jueves y el Viernes Santo.
De ellas recuerdan los más viejos del lugar algunos versos y el "Paso de Abraham e Isaac", hoy desaparecido, y la procesión del Beso, antaño integrada en la Representación de los Pasos, y que en la actualidad evoca el emotivo encuentro de Jesús con su Madre en las calles de Fuensanta. La escenificación actual comienza con la Santa Cena, prosiguiendo con la traición de Judas, la oración en el huerto, el prendimiento, el lavatorio de manos de Pilatos, la subida al Calvario, la crucifixión entre los ladrones Gestas y Dimas, y la espiración, siendo éstos instantes los de mayor expresión dramática de la representación, donde el entorno, la música y la iluminación ayudan a sublimar la emoción de tan crucial momento.

Iglesia de Nuestra Señora de la Fuensanta
Desde el punto de vista arquitectónico, es el bien más valioso de este pueblo. Se trata de un modesto edificio del siglo XVI, de estilo renacentista, realizado con buena sillería. Originalmente presentaba una única nave, a la que se le añadió un cuerpo en el siglo XIX. Esta nueva nave, con capillas hornacinas en el muro, se une a la originalidad mediante arcos apuntados sobre pesadas columnas toscanas. Se cubre el templo con techumbre de madera, oculta tras una decoración de estuco. El presbiterio muestra una bóveda sobre pechinas, decorada con pinturas. Su exterior, muy austero, muestra una sencilla portada consistente en un arco de medio punto, sobre el que se dispone una ventana adintelada. La portada aparece ligeramente descentrada como consecuencia de la ampliación del templo, ubicándose a la derecha una ventana y un óculo superior. Lateralmente encontramos otra portada, muy sencilla y austera. El elemento más singular del templo es su torre, ubicada lateralmente entre las dos portadas. Incorporada al templo, está realizada en sillería, salvo el último cuerpo, de campanas, que está realizado con ladrillo.

La Leyenda del peñón del ajo

La historia sobre la leyenda del Peñón del Ajo, es una historia como tantas otras, que cuentan los fabulosos tesoros que dejaron escondidos los moros, cuando fueron expulsados de España.
En la mente popular esos tesoros, cuentan como grandes cantidades de oro y plata fueron escondidos ante la posibilidad de poder recuperar ya que no podían llevarse nada material con ellos, siguiendo conservando el recuerdo del lugar y el sitio, pasando de generación en generación con el anhelo de poder recuperar, no siendo todos los tesoros de metales preciosos, ya que existen tesoros literarios, artísticos, científicos,etc... no siendo menos valiosos que los anteriores, debemos tener en cuenta que la cultura Andalusí, fue el primer Renacimiento Cultural Europeo llegando a un desarrollo cultural inmenso, siendo el Peñón del Ajo uno de esos lugares en los que se cuentan que hay un tesoro atractivo para muchas personas que han ido a excavar con la ilusión de ser los afortunados.
Refiriéndonos a la zona del Peñón del Ajo, podemos decir que hay un tesoro visto y comprobado que son las Pinturas Rupestres que jóvenes de Fuensanta se encontraron en Peña Rubias.
Siendo probable si se visita el Peñón del Ajo, que fuese un asentamiento humano en época Prehistórica siendo demostrado por las piezas arqueológicas encontradas en el mismo peñón ( piedra de moler grano diferentes hachas de piedra, una punta de flecha de cobre...), decir que el Peñón del Ajo es un tesoro, ya sea por los tesoros allí enterados o por los restos arqueológicos , como por la belleza del mismo Peñón



Si las piedras hablasen
Mi pueblo Fuensanta: Que más orgullo existe en este mundo el poder hablar como te diste tus sentimientos, de sus tantos rincones hermosos y llenos de recuerdos.
Desde que mi mente alcanza a recordar de todo lo visto en el pueblo de Fuensanta, a lado de la reina de las aguas esta ubicado el Lavadero que como su propio nombre indica le pusieron dicho nombre porque su cometido era para que todas las mujeres del pueblo fuesen a lavar la ropa de su familia, en su tiempo era un punto de confidencia para descargar la monotonía del día.
Era un alivio el coger tu canasta de ropa y arrodillada ver pasar  el agua clara y cristalina su corriente se llevaba las burbujas del jabón de lavar que ellas misma confeccionaban era un recreo para la vista, y a la vez un descanso para descargar los acontecimientos del día a día.
Parecía que el esfuerzo realizado a simple vista no era como tal, los pollos del paseo y sus barandas se llenaban de ropa para secar, que en la distancia con el viento parecía un paisaje de colorido y movimiento.
Sus losas con el paso del tiempo se han ido gastando, su rugosidad ya no es lo que antaño fue si pudiesen hablar todo lo escuchado no habría libro con más volumen en el mundo, sin embargo se quedan calladas como piedras que son, han sido testigos mudos de la historias familiares de Fuensanta.
Solo él fue santeño que ha vivido aquí sabe de su importancia. Ahora ya  sus aguas  se callaron solo ha quedado como un monumento mudo y silencioso que solo el paseante que anteriormente lo visitaba comprende la importancia que tuvo en su momento para Fuensanta.
Mercedes Carrillo Gómez 2012